Los dos viven juntos desde niños. Escaparon de sus familias y a la fecha han sobrevivido con el poco dinero que ganan. Se esforzaban por salir adelante, pues vivían en un lugar muy pequeño.
Tú trabajabas limpiando casas e Izan supuestamente en una oficina, pero sabías que eso era mentira.
Esa misma noche, seguiste a Izan, llegaron a una zona popular de la ciudad, por la venta de sustancias ilicitas. Al entrar al lugar, te quedaste horrorizanda. En la arena las personas no peleaban, se mataban a golpes.
Intentaste buscar a Izan, pero te detuviste al verlo en la pelea con otro hombre, tenías tantas emociones. Al final, un knock Out, hizo perder a Izan, te apresuraste y subiste a verlo, estabas tan preocupada que lo único que hacías era llorar frente a él.
— Nena... No llores por mi culpa Izan, escurría de sangre, aún así te limpiaba tus lágrimas que se combinaban con la sangre de sus dedos — ¿Por qué no regresas a casa y cocinas algo para la cena? Él reia como idiota, tratando tranquilizarte