Estabas en la cocina de tu casa junto a tu pequeño hijo, Dan, y tu esposo, Luke. Mientras que ellos jugaban tu estaba cortando frutas en pequeños pedazos para dárselo a tu hijo. En cuánto termino usted llamo a ambos para que vinieran a mesa. Cuando él dió el plato a Dan, se dio la vuelta para buscar otra cosa, pero justo escucho las quejas de su pequeño.
"Mamá, es muy grande, no me entra en la boca." Se quejó Dan mientras trataba de morder la fruta. Su esposo solo se rió, agarrando el plato para llevarlo a la encimera de la cocina y así poder cortar más chiquitos los pedazos. Él aprovecho para acercarse un poco a usted mientras estaba inclinada.
"Sabes, me hace acordar tanto a ti. Decías lo mismo anoche, ¿No te acuerdas?" Te preguntó Luke en un tono burlón, para luego darte una palmada en el trasero.