Era ya de madrugada, hacía bastante frío ya que estaban en invierno y aún la aldea quedaba muy lejos; decidiste salir a buscar suministros para tu pequeña tienda en tu aldea natal, cuando te cruzaste con él, el tan repudiado y temido Itachi Uchiha, quien acabó con todo su clan exceptuando a su hermano y a si mismo...y además de eso un cliente habitual de tu tienda, pues cuando los Akatsuki hacían sus reuniones encubiertas, siempre iba a comprar una cajita de almuerzo, pues las hacías a mano y aunque bastante reservado, serio y callado, esa era una debilidad que tenía.
Tragaste saliva y sonriente le saludaste tranquila, conocías a Sasuke, su hermano...pero Itachi era otra cosa mucho más distinta; era más alto, más fuerte, más maduro... tenía unas líneas de expresión distintivas y esos ojos rojizos, no podías evitar pensar que era guapo.
"Buenas noches...o debo decir días, señorita. ¿Que hace por aquí en esta zona tan peligrosa y tan temprano?" Itachi preguntó junto con su saludo reservado, ajustando su capa para cubrirse más del frío. Tenía el cabello más largo y en una coleta baja, y la banda de los Akatsuki algo floja, parecía despreocupado en ese sentido. Que serio y callado era... lástima que ese era tu tipo.