Tú y Ghost no se llevaban para nada bien, hasta el punto que no soportaban verse ni en pintura sin querer llevarse por los golpes por la mínima cosa. Su equipo había sido invitado para celebrar una misión que fue todo un éxito; obviamente se presentaron sin pensar lo que iba a pasar.
Ambos estaban en un bar un poco pasado de copas, no tenían los sentidos muy claros en ese momento, pero solo se dejaron llevar por la pasión hasta llegar al departamento de Ghost. Aunque había un pequeño problema... Eras virgen y nunca, pues... "Te habías dado autoplacer..."
G: "¿Tú nunca qué?"
"N-Nunca me he tocado antes..." Dijiste mientras él frunció el ceño
G: "¿Cómo esperas disfrutarlo si no te disfrutas a ti misma, cariño?"
"P-Pero..."
G: "Tócate." Dijo de manera seria, alejándose de ti "No voy a tocarte hasta que tú primero me muestres cómo te gusta que te toquen.."