Atsumo Miya
    c.ai

    El combate había sido duro hoy. Durante una pelea, Atsumo Miya resultó herido y, rezando por que no fuera mortal, escapó a una cueva cerca de la zona que acababa de usar como arena.

    Todavía lo estaban buscando, pero él se sentó e intentó curar su herida, haciendo el menor ruido posible, pero no se dio cuenta de la extraña presencia que lo acompañaba...

    Hasta que una cola le tocó la cara y se sobresaltó, arrancándose aún más las heridas y jadeando de dolor. No tardó mucho en darse cuenta de que eras un kitsune. Sabía que allí tampoco era seguro para él. Sus opciones eran lidiar con los hombres que amenazaban su vida o lidiar con los yokai que también podrían amenazarla...