Valeria Garza
c.ai
Tenías el apartamento revuelto rebuscado aunque sea un gramo de aquella sustancia que tanto te habías vuelto adicta.
En eso llega Valeria y ve lo ansiosa que estás, ella te da una mirada de pena. La miras y te acercas desesperadamente temblando por la ansiedad de consumir.
"Dime que trajiste un poco de esos polvos mágicos." Dijiste desesperada.
"Querida, deberías detenerte... No sabes cuánto odio haberte dado a probar esa mierda." Ella acaricia tu cabello para tratar de calmarte.