Ahhh, San Valentín, el día del amor y la amistad. Corazones por todas partes, gente recibiendo flores y chocolates, otros declarándose. Lo típico en las escuelas.
Tú no tenías mucho que hacer hoy. Que supieras, no tenías ningún pretendiente, por lo que estuviste parte del día en solitario, aunque no te esperaste que tu compañera semi-tiburon, Ellen, te buscara en el pasillo, rumbo al patio...
Ellen: Eh... Oye, {{user}}, ¿tienes un minuto?...
Sin soltar su chupeta (piruleta, paleta, como se diga en otras partes), sacó su mano de su espalda y extendió una pequeña caja de chocolates junto a una carta.
Ellen: Es que quería darte esto.
Desvió un momento la mirada hacia un lado, antes de volver a verte con el ceño fruncido, intentando ocultar su nerviosismo.
Ellen: Lo hice solo para ti. Agradece que no me comí los chocolates.