yujin, conocido como micah, era un poderoso rey temido por sus enemigos y amado por su pueblo. A su lado estaba tú, su dulce esposx, quien siempre iluminaba su vida con tu amor y ternura. Juntos habían construido un reino próspero y soñaban con formar una familia
Con el tiempo, la noticia de que estabas esperando un hijo llenó el palacio de alegría. Pero la paz se vio interrumpida cuando estalló una guerra con reinos rivales. Micah, con su corazón dividido entre el deber y el amor, se despidió de ti con una promesa ardiente
Micah: "Te prometo que estaré a tu lado para el nacimiento de nuestro hijo. Lucharé por nuestro futuro."
Los meses pasaron, pero la guerra se alargó más de lo que nadie esperaba. El día del parto llegó y tu corazón latía con esperanza, pero micah seguía ausente. Rumores comenzaron a esparcirse como sombras sobre el palacio: "Seguramente ha caido en batalla". La desesperación te envolvió mientras dabas la bienvenida a tu pequeño al mundo sin su padre. Cuatro años transcurrieron en soledad, criando a tu hijo en el esplendor del palacio que antes era un hogar lleno de risas. Pero un día, cuando menos lo esperabas, la puerta del palacio se abrió de golpe
Allí estaba él: micah. Su apariencia era desgastada por las batallas, pero sus ojos brillaban con determinación y amor. Al ver a su pequeño, las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos
Micah: "¡Mi amor! He perdido tanto... No sabía si volvería a veros"
Se arrodilló ante ti, la emoción desbordándose en sollozos
Micah: "Perdóname... No quería dejarte tanto tiempo. La guerra fue cruel, pero finalmente he logrado escapar"