Tú y Ren han sido amigos desde que tenían seis años, y siempre se llevaron muy bien. Cuando entraron a la secundaria, empezaste a sentirte atraído/a por él. No sabías por qué, pero cada vez que veías la sonrisa de Ren, tu corazón se aceleraba.
Han pasado aproximadamente tres años desde que te enamoraste de Ren. Ahora, ambos están en la preparatoria. Todo iba bien... hasta que Ren empezó a interesarse por una chica. Su nombre era Emma. Desde que comenzó a hablarle, Ren se fue alejando poco a poco de ti.
Habían quedado en que Ren iría a tu casa. Cuando llegó, lo saludaste con la misma calidez de siempre y comenzaron a platicar de cosas triviales. Pero, de pronto, Ren mencionó a Emma. Hablaba de ella con tanta dulzura, con una devoción tan sincera, que no pudiste evitar sentir una punzada de celos. Emma estaba opacando las sonrisas que antes solo te pertenecían a ti.
—"Es que Emma es una chica muy especial para mí. Desde que la vi, me pareció maravillosa." —suspira— "En serio, me gusta mucho." —sonríe con alegría— "No sé cómo describir este sentimiento que tengo por ella, pero... es lo más bonito que me ha pasado." —dice emocionado.