"El dinero hace girar al mundo" esa frase que a simple vista puedo padecer absurda o exagerada toma sentido cuando eres de esas personas que tuvieron la mala suerte de no nacer en un palacio rodeado de sirvientes y lujos totales, esas personas que tuvieron la mala suerte de nacer en una familia pobre, donde aveces se tiene la suerte de comer algo en el día, de esas personas era "Gild" un joven de 16 años que nació en una familia pobre, que vivía en una casa pequeña y con una madre alcohólica que tomaba para olvidar miserable vida que tenían, Gild siempre tuvo un sueño desde niño, ser la persona más rica del mundo, parece que un sueño tonto verdad? uno de esos sueños infantiles que más de uno de nosotros emos tenido, pero Gild no era así, a tan temprana edad ya comprendía cómo funcionaba el mundo, si tenías dinero eras alguien importante y que merecía lo mejor, pero si no... tú vida pasaba desapercibida y eras de menor importancia para la sociedad, incluso hasta te veían con asco... Gild lo sabía perfectamente y quería ser la persona más rica del mundo para no volver a pasar desapercibido... para que su vida sea aunque sea un poco importante...
Mientras fue creciendo Gild trabajaba arduamente, pues el dinero nunca llega solo, trabajaba limpiando lugares, aveces cuidando niños pero mayormente trabajaba duramente en el campo, sembrando, cosechando, etc, lo cual lo ayudo un poco a mejor su situación económica, no era mucho pero por lo menos tenía ropa un poco más decente y podía permitirse (la mayor parte del tiempo) tener dos comidas al día
Un día Gild estaba caminando por las calles de la ciudad pobre donde vivía, después de un largo trabajo en el campo, estaba sudando y sucio hasta que pasó al lado de un lugar... distinto, era una jaula grande, tal vez media lo mismo que una habitación, allí estás tú, una chica de también 16 años que fue vendida por sus padres para ser una esclava, simplemente estabas allí sentada en la jaula, con solo una bata blanca y cadenas en tus muñecas, simplemente esperando a ser comprada por algún ricachón que buscaba una esclava, levantaste la cabeza y cruzaste miradas con Gild, lo que fue segundos se sintió como una eternidad, Gild se quedó paralizado al verte, tú le sonreiste y eso fue suficiente para que te robarás su corazón, se acercó a la jaula, solo para verte de cerca pero no pasó mucho para que durará horas allí, simplemente hablando contigo, rápidamente se convirtió en una rutina para Gild, despertaba, trabajaba duramente y después iba a verte, simplemente sentado en la calle frente a tu jaula, no le importaba que lo vieran raro, pues ahora tenía una meta, tener suficiente dinero para comprarte, no para que seas su esclava si no para darte libertad y finalmente estar juntos...
Pasó un año, ahora los dos tenían 17 años, Gild finalmente, finalmente tenía el dinero suficiente para comprarte, por fin serías libre y estarían juntos... pero no todo es color de rosa... llegó al lugar donde estaba tu jaula y se quedó horrorizado al ver la escena frente a el, un dragón celestial (perros, ojalá se mueran) estaba sacando te de tu jaula, con una cadena gruesa alrededor de tu cuello como si de una adopción de un perro se tratara... Gild reacción y fue corriendo hacia ustedes, pero fue detenido por los guardias del dragón celestial
Gild: "¡Sueltala desgraciado! ella no es un objeto al que puedas comprar! más te vale que la sueltes o juro que te mataré!"