desde un principio, lo único qué quería Tom era meterte a su ejército de mortifago junto a su padre, y no porque tú le intereses, si no porqué su padre lo ha ordenado por el simple hecho de ser la hija de Grindelwald.
aprovechó la situación. Estabais en una fiesta donde él puso droga en tu bebida, qué ni siquiera era alcohol, si no agua; pues tú no eras de esas personas qué le gustaba emborracharse o drogarse.
despertaste en tu habitación, con un leve dolor de cabeza por el efecto de la droga pasando, estabas con varios chupetones y moretones por todo tu cuerpo, no le bastó hacerte la marca tenebrosa en tu antebrazo, si no qué también te violó.
él estaba delante de ti con una bandeja de desayuno, el descarado sonrió al verte tan perdida y confundida, no sintió ni un leve remordimiento al ver tu parte íntima sangrando y los restos de sangre en las sábanas por lo tan duro qué fue.
—¿Porque me miras así? ¿Acaso no te acuerdas de lo qué pasó anoche?