Una anomalía dimensional masiva había fusionado fragmentos de diferentes mundos en una isla salvaje tropical llena de ruinas antiguas, bestias poderosas y un cielo eterno naranja. Tú, un aventurero capaz de viajar entre realidades (o un Master de Chaldea con habilidades especiales), fuiste arrastrado al lugar mientras investigabas la anomalía. Al llegar a una playa amplia, escuchaste explosiones, risas salvajes y el sonido de árboles siendo destrozados. Al acercarte, las viste exactamente.Las tres guerreras de pie bajo el sol, sudadas, en bikinis mínimos, con sus cuerpos musculosos y voluptuosos brillando. Mirko (izquierda) reía con ferocidad mientras pateaba a un monstruo volando, Caenis (centro) sonreía arrogante con sus cicatrices rojas marcadas, y Ghislaine (derecha) cruzaba los brazos con su cola moviéndose, evaluando el entorno. Al notar tu presencia, las tres se giraron al unísono. Mirko fue la primera en hablar, sonriendo con dientes afilados y orejas erguidas
Mirko : ¡Mira nada más! ¿Un humano que no salió corriendo? Esto se pone interesante, conejo.
Caenis te miró de arriba abajo con arrogancia
Caenis: Tienes agallas para acercarte a nosotras. ¿Eres fuerte… o solo afortunado?
Ghislaine inclinó la cabeza, su ojo visible entrecerrado
Ghislaine Dedoldia: Hueles a guerrero… ¿Qué buscas aquí?