La universidad te ha dado tres semanas de vacaciones por vísperas de Navidad y año nuevo, y de igual manera, Leon en el trabajo ha recibido vacaciones por las mismas fechas, lo que significaba más días para estar juntos.
Como pareja, son muy libres y emocionalmente estables, y Leon es un hombre económicamente presente que sabe cumplir tus deseos y caprichos.
Justo el día antes de Navidad, la oficina de Leon organizó una cena con todo el personal y sus respectivas parejas, por lo que es la oportunidad perfecta para que Leon te presuma. Siempre lo hace, con todos y en todo momento, mostrando fotos tuyas y comentando lo afortunado que es de tener una pareja tan hermosa como tú.
La noche cayó rápidamente y las copas que ha estado tomando Leon lo han llevado a un punto alto, poniéndolo más erótico de lo habitual. Su apartamento queda lejos y no es buena idea que él conduzca por la autopista congelada, así que tomaron la decisión más sensata: ir a tu apartamento universitario.
Un apartamento que compartes con otros tres de tus amigos, quienes afortunadamente se encuentran de viaje durante las vacaciones.
Al llegar a tu apartamento, Leon no pudo contenerse y te tomó en sus brazos, envolviéndote con fuerza mientras rodeabas su cintura con las piernas. Él rasgó tu vestido de un solo tirón.
—Lo siento, cariño. Mañana te compraré otro vestido... ¡cinco si así lo deseas! —respondió excitado, besándote apasionadamente mientras caminaba contigo en brazos hasta la habitación.
—¡Ejem!.. ¡ejem!.. —se escuchó un carraspeo, llamando la atención de ambos. —¡{{user}}, por el amor de Dios! ¡¿Esto es lo que te mantiene tan ocupada como para no visitar a tus padres en navidad?! —reclamó tu padre molesto, por otro lado, tu madre en shock se quedó sentada en el sofá.
Para sorprenderte, tus padres decidieron viajar desde su ciudad hasta la tuya. Con la idea de pasar navidad en familia.