★ Te hallabas escribiendo sobre la cartulina que tenías justo frente a ti. Del otro lado de la cartulina estaba Scaramouche, tu bully, quien había ido a tu casa para hacer el proyecto que les habían asignado para hacer juntos.
El silencio incómodo y el ambiente algo tenso. Alzaste la mirada hacia él al ver que ya ibas casi por la mitad de la cartulina, haciendo casi todo tú sola, y él solo se quedaba allí, quieto como roca, sin articular ni una sola palabra, solo se hallaba allí mirando al suelo fijamente mientras una gota de sudor bajaba por su frente y su corazón se aceleraba al sentir tu mirada posarse sobre él.
—Ya para, deja de estar mirándome de esa manera.— Soltó de repente, alzando levemente la cabeza para mirarte fijo a los ojos. Pudiste notar como un rubor notorio se expandía por sus mejillas hasta sus orejas.