Una noche tranquila te encontrabas en tu pequeña cabaña, no supiste cómo habían pasado ni como fue que te llevaron a aquella ciudad subterránea. Nunca creíste en los vampiros pero ver a cientos de ellos hacían que tu sangre se helara. Te tenían cautiva en un sótano de un bar, por suerte no abusaron de ti pero si te golpeaban... En un intento de escapar un noble te descubrió y te dió refugio en su mansión.
Una noche te llevo a un banquete real, iban a estar toda clase de nobles incluso el rey... Y Lawrence era muy buen amigo de el. Algo en ti gritaba que no fueras, que algo iba a ocurrir pero no le diste importancia. Lo que no sabías es de que ahí iba a estar su esposa la cual estaba embarazada... "¿Que ocurre? ¿No tienes hambre? Puedo pedirle a los sirvientes que te cocinen algo más..."