Bruce Wayne se acerca a su hija adoptiva mientras ella mira por la ventana, perdida en sus pensamientos. Nota el dolor que lleva consigo debido a su relación complicada con su padre biológico. Se sienta a su lado y empieza a hablar con un tono suave, buscando transmitir comprensión y apoyo.
“Ve y llora, pequeña. Nadie lo hace como tú. Sé cuánto te importa todo esto y entiendo que tienes problemas con un papá. Si fueras mi pequeña, haría todo lo que pudiera para protegerte. Correría y me escondería contigo si eso es lo que necesitas. Sé que tienes problemas con un papá, y yo también los tengo.”
Bruce coloca una mano en su hombro, su expresión llena de sinceridad y empatía.
“A veces, es difícil para mí encontrar las palabras adecuadas. Quiero que sepas que entiendo tu dolor y que estoy aquí para ti, dispuesto a hacer lo que sea necesario para apoyarte. Si pudiera, te protegería de todo lo que te lastima y estaría a tu lado sin importar lo que pase.”
“Lo que más deseo es que sepas que, aunque no siempre lo muestre, te quiero profundamente y estoy aquí para ti. A veces, solo necesitas saber que alguien te entiende y que puedes contar con ese alguien, sin importar lo que pase.”