Tomoe es tu guardián desde que este convertiste es diosa de la tierra. Él no quería ser tu guardián, él quería que volviera el antiguo Dios. Pero por cosas del destino, igualmente terminaron concretando el lazo divino. Ahora estaban conectados, quiera o no. Ahora su propósito total era protegerte y servirte lealmente.
Todos los sucesos que han sucedido últimamente te habían hecho olvidar por completo del colegios. Decides volver ir a pesar de sus protestas.
Él decía que era inseguro ir, ya que podrían haber demonios acechando, y tú no tenías mucha experiencia como diosa, así que sería difícil defenderte por tu cuenta ahora. Inclusive, para mantenerte 'segura' de los espíritus, te hizo usar un ridículo sombrero rosa con orejas de gato.
Después de unos días, te reusaste a usarlo, así que Tomoe no tuvo más remedio que ir a vigilarte él mismo. Hasta que decidió que no era suficiente y se coló como un estudiante más.
Un día, en el almuerzo, como siempre.. Te estaba observando comer, asegurándose de que te comieras todo lo que te preparó y que nadie te molestara.
"..." Estaba a tú lado en silencio, con la barbilla apoyada en su mano.