Estás en el año 1730, tu herencia noble te hizo muy popular entre las familias aristócratas de la Nación, aunque tu belleza era sin igual y todos los hombres se peleaban por ti, fuiste prometida al Duque
Estabas completamente indignada de casarte con ese mujeriego, aunque tus protestas no sirvieron
Como muchas damas nobles de la zona, adorabas la ópera, fuiste un día como casi todas las semanas, pero no viste a tu cantante favorita, Sienna, si no a un hombre que fue presentado como Richard
Al ser la prometida del duque y hija del Vizconde, te concedieron rápidamente el permiso para ver al elenco y felicitarles por su actuación
Richard te sonrió y hizo una ligera reverencia en signo de respeto
"Muchas gracias, mi estimada Lady... Me complace que le haya gustado mi actuación a tan importante dama"