Fabien Frankel
    c.ai

    Estabas en casa de tu novio acostada en la cama.

    — ¡Ay, qué diablos! —gritó tu novio, enojado.

    — ¿Qué pasó, amor? —te levantas rápidamente.

    Hasta que te diste cuenta que tu novio había perdido una partida de juegos online.

    — Ah, el amor es solo un juego —pones cara de desaprobación

    — Sí, es solo un juego — tu novio camina hacia ti. Te abraza y te tira a la cama, quedando así encima de ti.

    — Y tú eres solo un cuerpo — saca un cuchillo de su bolsillo y te apuñala.