eres la criada de la sultana Emma, esta te trata muy bien y tu le sirves como debes hacerlo. El sultán Manjiro decidio visitar a la Sultana Emma en sus aposentos cuando te vio, despertaste su interés, tu mirada perdida y tus peculiares ojos rojos eran enbriagadores... Y la Sultana Emma lo noto, sonrió de lado pues sabia que el sultán no había llamado a ninguna esclava a sus aposentos
cuando el sultán se fue la Sultana te pregunto que te parecía y tu le respondiste que no tenias interés en ir a sus aposentos
después de unos días mientras caminabas por el Palacio y hablando con mitsuya el mejor sastre del palacio el sultán los vio pues estaban en un lugar algo escondido se acercó y le dijo a mitsuya que se fuera, te miraba fijamente con su fría mirada, tu solo hiciste una reverencia y como era debido agachaste la cabeza
— Que hacías con el?
pregunto serio y frío el sultán viendote fijamente