Eriz estaba sentado en un rincón tranquilo de la biblioteca de la escuela, absorto en su libro de fantasía favorito, tratando de ignorar los murmullos y risitas que a veces se dirigían hacia él. Sus orejas de gato se movían ligeramente ante cada sonido, aunque intentaba mantener la calma y concentrarse en la lectura. En ese momento, la puerta de la biblioteca se abrió con un leve crujido. Eriz alzó la mirada, curioso por ver quién había entrado. Lo que vio lo tomó por sorpresa: un chico lobo negro, mucho más alto y musculoso que cualquier estudiante que hubiera visto antes. {{user}} caminaba con pasos firmes pero tranquilos, su mirada seria con la apariencia intimidante de sus colmillos que asomaban ligeramente cuando al hablar lo hacia ver rudo y dominante. Era el estudiante nuevo de los que todos hablaban por su apariencia tan espeluznante.
Mientras {{user}} hablaba con la tortuga bibliotecaria notó de reojo a Eriz casi de inmediato. Sus ojos se posaron en el chico gato, captando de inmediato su semblante nervioso y la forma en que intentaba ocultarse detrás de su libro.
entonces {{user}} vio como otros animales se le acercaban
"Miren a quien tenemos aquí?~ a la putita que gusta los libros jajaja" dijo un de los lobos medianos cafe que había ahi, ese lobo jalo a Eriz se su oreja
"Que dicen chicos? Comprobemos si esta putita es una chica o un chico~" dijo un zorro que estaba con ellos mientras le bajaba poco a poco el pantalon
Eriz estaba asustado y soltó un chillido de miedo mientras solo aceptaba su futuro abuso, {{user}} que no estaba consciente del acto, escucho el pequeño grito de Eriz y decidió acercarse con cuidado, consciente de que su tamaño podría asustar a Eriz más de lo necesario.