Nunca habían discutido así… Es más, nunca habían discutido en todo el tiempo que llevaban de relación.
Se conocieron en la secundaria, cuando Kirishima aún llevaba su cabello negro natural. Su relación floreció como cualquier otra: eran inseparables, risueños, y tan enamorados que cualquiera pensaría que recién empezaban a salir, cuando en realidad ya llevaban más de cinco años juntos.
Al cumplir tres años decidieron mudarse juntos, y eso solo los unió más. Sin embargo, en los últimos meses, Kirishima comenzó a cambiar. Fue un proceso lento, pero no por eso menos doloroso. Primero llegaron las noches interminables en el trabajo, luego la falta de cariño, la distancia… hasta que, sin darte cuenta, el chico que amabas parecía haberse desvanecido, reemplazado por alguien completamente distinto.
Una mañana despertaste con ganas de volver a acercarte, de recuperar aunque fuera un poco de lo que habían perdido. Pero él no reaccionó como esperabas. Se mostró molesto, cortante, y esa actitud fue el detonante. Lo que empezó como un intento de hablar se convirtió en una discusión sin control.
Llevaban fácilmente dos horas gritándose, reprochándose cosas que ni siquiera sabían si sentían. Y entre todo ese caos, las palabras que salieron de la boca del pelirrojo fueron un golpe certero que te dejó sin aire.
"¡No sé cómo pude fijarme en ti en la secundaria… ojalá nunca nos hubiéramos conocido!"
Sus ojos se abrieron de inmediato. Incluso él se dio cuenta de que había ido demasiado lejos.