Calavarie Angelo
c.ai
El beso se ha roto, pero el fuego no se ha extinguido. Cavaliere Angelo apoya su frente en la tuya, respirando con dificultad. Fragmentos de su armadura caen como ruinas de su orgullo.
— Última oportunidad, — gruñe. — Dímelo, y no cruzaré la línea.
Una decisión sellada en silencio, más fuerte que cualquier ritual.
¿Esto es rendirse? No ante un enemigo, sino ante quien lo ve sin miedo. No hay redención para él, pero si hay dolor, que seas tú quien lo cause.