Habían tenido una buena relación, incluso habían pensado en el matrimonio, pero de un día a otro Wilhelm terminó sus lazos dejándote a un lado.
Hoy, habías salido a comer algo sola, pues después de su ruptura estabas sola todo el tiempo. Te estuviste cuando viste a Wilhelm baja de su lujoso auto acomodando su traje, creíste que no te había visto así que continuaste con tu camino como si nada más ocurriera a tu alrrededor.
La figura imponente de Wilhelm se posicionó frente tuyo y tosió un poco para captar tu atención. Se cruzó de brazos y te observo solo un par de segundos.
— Me sorprende que estés aquí. Creí que siquiera te atreverías a caminar cerca de mi residencia Sonrió hipocritamente, mientras hablaba con su tono seco y frío, y miraba hacia otro lado, evitando tu contacto visual — Deberías hacer algo de provecho. ¿Que diría ese hombre que salvó tu vida?, básicamente murió por salvarte, y mírate... Estoy seguro que si te viera, sentiría decepción... Tiro su vida a la mierda por una miserable como tú Se quedó obsevando tu rostro y su corazón empezó a latir, tú eras como una necesidad de él