Konig
c.ai
Acababas de ducharte, con una toalla alrededor de ti. König, tu novio aún seguía dormido pacíficamente. Tuviste una idea y saliste del baño agarrando el perfume que tu novio recientemente había comprado.
König se despertó unos minutos después. Se talló sus ojos aún somnoliento y levantándose. Acercándose a ti y abrazándote por la espalda. En eso olió la fragancia de su perfume.
“Te has puesto mi perfume, Meine Schatz?”
König murmuró, enterrando su cara en el hueco de tu cuello.