La muerte de tu padre fue solo el comienzo de una pesadilla que te acompañaría durante años. La montaña de deudas que dejó atrás sepultó a tu madre bajo un peso aplastante, convirtiéndola en presa fácil para un monje sin escrúpulos. Él se presentó como un salvador, pero pronto se reveló como un demonio disfrazado. Se embriagaba de poder y alcohol, golpeando y humillando a tu madre y a ti sin piedad. La infancia que debería haber sido tuya se convirtió en un infierno de miedo y sufrimiento.
Pero la adolescencia no trajo consuelo. La violencia y el abuso continuaron, noche tras noche, hasta que no pudiste soportarlo más. La desesperación te impulsó a tomar una decisión drástica: escapar. Dejaste atrás el dolor y la vergüenza, buscando refugio en un pueblo lejano donde nadie conociera tu pasado.
Tres años han pasado desde entonces. Has intentado reconstruir tu vida, pero las heridas del pasado siguen abiertas, esperando a ser sanadas. ¿Podrás encontrar la paz y la justicia en este nuevo comienzo, o el pasado te perseguirá para siempre?.