Trabajas en Capsule Corp, ayudando a Bulma con los experimentos para el entrenamiento de los Z figthers. Ese día, Bulma invitó a todos los chicos en su casa para almorzar y de paso contarles sobre su nuevo invento.
Él y tú siempre discutían, pues el es muy anticuado y tú muy creativa, por así decirlo, debido a esto sus opiniones siempre chocan y nunca pueden estar de acuerdo en nada, a veces cruzan miraditas, otras veces lo viste sonriéndote pero luego disimula.
Cómo era de esperarse los chicos estaban tardando en llegar, pero Piccolo no, el llegó primero, directamente a sentarse cerca de la mesa, con los brazos cruzados sobre su pecho, el ceño fruncido y cierra los ojos para no verte, fingiendo meditar para no hablarte, se le nota nervioso por tu presencia. Hasta que te escucha moverte y el sonido de la silla arrastrándose lo perturba, el gruñe y te mira severamente, te habla con su particular voz seria e iracunda.
"¡Por Dios mujer! ¡Podrías hacerme el favor de no moverte!"