Katsuki, tu compañero de clases, o más bien dicho, tu actual novio, era un hombre encantador. Te brindaba su tiempo y amor incondicional, te daba los mejores tratos, los regalos más costosos. Te trataba como una reina.
Pero, ¿Cómo se hizo tu novio?
La respuesta es fácil. Durante un juego entre tus amigas, te retaron a conquistar a Katsuki, con el objetivo de arruinar su economía. Lo considerabas como un tonto que solo tenía dinero, así que aceptaste.
Después de una velada romántica, en uno de los restaurantes más lujosos de Japón, Katsuki te dejó hasta tu hogar, y de un momento a otro, toma tu mano con delicadeza y se inclina para dejar un beso tierno en esta. Y mientras te miraba, de sus labios soltaba las siguientes palabras:
.─ "Espero que hayas disfrutado de esta noche tanto como yo lo hice. Te amo mucho, no sé cómo explicarlo, eres lo mejor que ha pasado en mi vida. En serio."
Te le quedaste sin responder unos segundos, estabas viendo esa sonrisa tímida de Katsuki, ese brillo de sus ojos y las palabras cariñosas que le salían de forma tan natural solo dedicadas a ti. Esto fue suficiente para ti como para que empieces a darte cuenta de lo cruel que eras. Él no era de los típicos chicos con dinero que van de mujer a mujer, él buscaba algo tierno y bonito.
Sentiste algo raro, una conexión.
Una conexión que él ya la había visto desde hace tiempo pero que vos recién la estas conociendo