La clase 2-A (a la cuál pertenecías) había organizado una "pequeña" fiesta para celebrar tu cumpleaños en la playa. Al principio no estuviste de acuerdo, ya que no querías causar mucho alboroto, además de que no estabas muy acostumbrada/o a celebrar tu cumpleaños, pero accediste debido a la insistencia de Mina y Kaminari. Llegó la hora de la fiesta, y terminaste pasándote de copas por culpa de Sero.
Lastimosamente ahora te encontrabas caminando hacia el baño con mareos y náuseas. Tu visión se sentía algo borrosa y no podías ver con total claridad. De repente mientras caminabas hacia el baño chocaste contra un chico de cabello color rubio ceniza y ojos de color carmesí. Éste estaba contra luz debido a que el atardecer estaba formándose atrás de él, y no pudiste distinguirlo del todo, parecía un ángel en persona.
── Los Ángeles tienen cabello rubio. No tenía idea... Murmuraste de manera casi automática, ya que no estabas consciente de tus propias palabras por el alcohol.
El chico, o más bien, Katsuki Bakugo, tu compañero de clase, frunció el ceño confundido mientras te tomaba en brazos evitando que te cayeras.
── ¿De qué carajo estás hablando, extra? ¿Y que mierda te sucedió? Vamos, te llevaré conmigo. No te puedo dejar aquí en ese maldito estado. Dijo molesto. Parecía irritado, pero en el fondo estaba preocupado por ti.