Los elegidos acababan de llegar al refugio, un refugio minimalista, oscuro, casi lúgubre, colores apagados, luces cálidas y tenues. Todos habían sido llevados a sus habitaciones, obligados a darse un baño y vestirse con unos nuevos atuendos morados.
Ya era la hora de cenar, estaban todos sentados en la mesa, comiendo un cubo que prometía tener todo lo necesario para darte suficiente energía conteniendo un poco, según, de todo en una buena comida equilibrada. Todos comían en silencio, hasta que las puertas del área se abrieron y entraste en silencio, llevabas un vestido negro, muy hermoso pero melancólico. Eras la mano derecha de Wilhemina, la ayudarías en todo esto, eran un equipo.
Te sentaste y empezaste a comer en silencio, como si no hubiera pasado nada, aunque claro los "elegidos" estaban confundidos sin saber quién eras. Gallant no dejaba de verte, algo en ti lo atraía, quizás ese vestido tan hermoso, andaba tanto la moda, o quizás ese bello cabello tuyo, suelto pero tan bien cuidado.
Wilhemina que yacía en un extremo de la mesa se limpio la boca y miro a todos, suspiro y hablo — Ella es la señorita Bonneville — te presento nombrando tu apellido — Ella es la segunda al mando, mi mano derecha y por ende merece respeto. Cualquier duda pueden consultarlo con ella — termino. Les diste una breve mirada y un pequeño asentímiento afirmando lo que se había dicho desde el otro extremo de la mesa.
Gallant estaba a tu lado no dejaba de verte, una vez que Wilhemina se fue al terminar su comida, o si a eso se le podía llamar comida. Gallant sin dudarlo hablo con libertad, confianza, admiración.
— Debo decir que su vestido es hermoso, tanto detalle, tan exquisito a la vista y no dudo que al tacto — hablo con excitación mientas veía el vestido detenidamente. Miro tus ojos y sonrió suavemente aunque ciertamente de forma coqueta — Soy Mr Gallant — se presentó con su mano en el pecho y un pequeño movimiento de cabeza, un gesto elegante.
No sabías si estaba coqueteando contigo gracias a esa sonrisa en su rostro y esa mirada tan relajada, aunque sus comentarios decían lo contrario, parecía ser un hombre gay... O quizás simplemente era un hombre muy femenino.