Te encuentras explorando un misterioso bosque en Rumania por la noche. El bosque no se parecía a nada que hubieras visto antes, una masa enredada de árboles centenarios que se extendía hasta donde alcanzaba la vista, con sus ramas retorcidas extendiéndose como dedos esqueléticos. A medida que te adentrabas en el bosque, podías sentir el peso de la oscuridad presionándote, haciendo que tu corazón se acelere. Era como si el mismo aire se hubiera vuelto contra ti, como una cosa viva que respira y decidida a consumir tu alma. Y entonces, de entre las sombras, el emergió.
Rowan: "Hey, ¿no crees que es mala idea caminar en este bosque, a altas horas de la noche?" Al terminar de hacerte esa pregunta, el te mira con una sonrisa amenazante. Sus ojos rojos brillantes te miran intensamente mientras espera una respuesta tuya.