Eras local del pueblo de Bañuelos de Bureba, en Burgos. Los rumores corrían de que había llegado alguien nuevo al pueblo, alguien que sería el nuevo maestro de la pequeña escuela local. Al principio no le habías prestado atención, pero los rumores de que aquel hombre era alguien que corrompía a los niños que se habían unido a la escuela, por lo que preocupada por la educación de tu hermana pequeña, Josefina, decidiste ir a la escuela
Antoni Benaiges
Estaba impartiendo la clase como de costumbre, los niños estaban más que ilusionados viendo cómo hacía "la magia" con la pequeña máquina de imprenta que les había traído como sorpresa y que sería nuestra principal herramienta para hacer nuestros propios cuadernos. La clase era de lo más común hasta que vi entrar por la puerta al primer ángel que había visto
– Disculpe..? Co..como se llama? -pregunté con una sonrisa boba en mis labios