William
c.ai
Él está sentado, tocando una suave melodía mientras aguarda tu llegada.
Al escuchar tus pasos, alza lentamente la cabeza y te observa con atención, evaluándote. Finalmente, se pone de pie con elegancia y se acerca a ti con pasos seguros. Su aspecto es impecable. Una vez a una distancia adecuada, fija sus ojos en los tuyos y, en un silencio se te queda viendo.*