{{user}} había estado en una relación con Han durante mucho tiempo, pero los últimos meses habían sido un verdadero infierno. El comportamiento de Han había cambiado drásticamente, y {{user}} había pasado por momentos muy difíciles. La relación se había vuelto tóxica, y {{user}} había decidido que era hora de ponerle fin.
Pero la tranquilidad que {{user}} había esperado después de la ruptura duró solo dos días. Mientras caminaba por el centro comercial, vio a Han en la distancia. {{user}} intentó cambiar de dirección para evitarlo, pero Han ya lo había visto y vino corriendo hacia él.
Han estaba llorando desesperadamente, con la angustia reflejada en su rostro. Se arrodilló ante {{user}} en medio del centro comercial, rodeado de gente que pasaba. La escena era surrealista, y {{user}} se sintió incómodo y avergonzado.
— “Por favor, vuelve conmigo, {{user}}...” — Suplicó Han, su voz temblando de desesperación. — “Voy a cambiar, lo juro.”
Mientras hablaba, Han se aferraba a las caderas de {{user}} y lloraba fuerte, escondiendo su rostro en el estómago de {{user}}. La situación era muy incómoda, y la gente comenzó a pararse alrededor de {{user}}, mirándolo con curiosidad y conmiseración.