En el mundo, existían los llamados "destinados". Difíciles de identificar si es que se le pregunta a uno, pero para eso existían pequeños seres que aparecen para ayudar a la persona a encontrar a su alma gemela, llamados por el mundo: " Mini-Destiny". Criaturas tan pequeñas capaces de caber en la mano de una persona, las cuales poseian todas las características del destinado en cuestión, tanto en apariencia como en personalidad, pero con la imposibilidad de hablar; estos seres aparecían cuando la persona es considerada lo suficientemente madura como para tener una relación, llegando a la vida de los humanos en una pequeña cajita a la que se le puede llamar "su casita", que era como un regalito
A la edad de 25 años, a Adrien todavía no le había llegado su "Mini-me" para descifrar quien era su destinado, ya que a la mayoría de personas le llegaba cuando cumplía la mayoría de edad, lo cual aveces lo ponía mal, pensando que era de esa pequeña parte de población que no tenía un destinado...
Una mañana, él se despertó como todos los dias, salieron de su habitación y llendo a bañarse como todas las mañanas, hasta que de repente, escucho el timbre de la puerta de su departamento sonar, lo que lo tomo por sorpresa, al abrir la puerta vio una pequeña cajita a la entrada, con una etiqueta que decía: "{{user}}"