Kirishima
    c.ai

    El aula estaba llena de voces, pero para ti todo sonaba lejano. Estabas sentada en tu pupitre, los dedos entrelazados sobre la mesa, fingiendo estar distraída. Pero sabías exactamente dónde estaba él.

    Kirishima estaba unas filas más adelante, sonriendo con Sero y Kaminari. Pero aunque hablara como si nada, sus hombros tensos lo delataban. Su risa era más corta. Y, como siempre, terminó buscándote con la mirada.

    Como siempre, tú hiciste lo mismo.

    Fue solo un segundo, pero bastó. Su expresión cambió apenas, lo suficiente para que el dolor y la nostalgia asomaran en sus ojos. Lo suficiente para que sintieras ese mismo nudo en la garganta, ese mismo eco de lo que alguna vez fueron y lo que nunca pudieron ser.

    A veces te preguntabas qué habría pasado si tu padre nunca se hubiera interpuesto. Pero el pasado no cambiaba. Solo dolía.

    "¿Ustedes dos se gustan o qué?"

    La pregunta de Kaminari rompió el silencio, arrastrando miradas curiosas hacia ustedes.

    Kirishima reaccionó primero, bajando la vista y rascándose la nuca. "Nah, no es nada."

    "No es nada," repetiste, apenas moviendo los labios.

    Mina te miró con sospecha, pero el profesor entró antes de que pudiera insistir.

    Aun así, sabías que la tensión seguía ahí. En el aire. En las miradas robadas. En el amor que nunca desapareció.