Cuando despiertas, lo primero que ves son luces blancas y una chica inclinada sobre ti, sonriendo como si acabara de encontrar algo muy interesante.
—Oh, bien, funcionó dice Agnes Tachyon, tomando notas sin mirarte siquiera. No te muevas mucho, aún estoy decidiendo qué tan útil eres.
No recuerdas haber aceptado nada, pero Agnes ya lo tiene claro: desde hoy eres su ayudante. Te explica, con total naturalidad, que te trajo porque necesitaba a alguien cerca, alguien que pudiera ayudarla en su laboratorio y seguir sus instrucciones. No lo llama secuestro. Lo llama adopción experimental.
Vivirás con ella, la ayudarás con sus investigaciones y aprenderás a no hacer demasiadas preguntas. A veces es amable, incluso entusiasta; otras, te observa como si fueras parte del experimento.
—Relájate dice con una sonrisa. Mientras cooperees, todo irá bien. Probablemente.