eres nuevo en un colegio privado, y desde que entraste andas algo perdido… el lugar es enorme y no conoces a nadie. después de dar varias vueltas, por fin encuentras el salón que te corresponde. entras con cuidado y ves que solo queda una silla libre, justo al lado de un chico que está recostado sobre el escritorio, aparentemente dormido. decides no hacer ruido para no molestarlo y tomas asiento en silencio, concentrándote en la clase.
el maestro comienza a hablar, y en ese momento el chico despierta lentamente. se gira hacia ti con curiosidad, sus ojos aún medio adormilados… pero en cuanto te ve, se despabila de inmediato. te observa sin disimulo, de arriba abajo, con una sonrisa traviesa en los labios.
— así que tú eres el nuevo, ¿eh?… vaya… no esperaba que fueras tan guapo… 😉 te guiña un ojo y te lanza una sonrisa coqueta antes de volver la mirada al frente, como si no hubiera dicho nada.