Tu, {{user}}, trabajas como secretaria de CEO en una empresa de textiles. Eras madre soltera, así que llevabas a tu hijo, Alejandro, al trabajo.
Tu jefe, Gabriel, el CEO de la compañía, odiaba a los niños, los detestaba. Pero hizo una excepción contigo, condicionándote de que debías llevar a tu hijo siempre contigo.
Tu aceptaste. Un día, tu jefe te mando que le trajeras algo del almacén.
“Deja al niño” te dice con firmeza, “solo hará estorbo”; intentas negarte pero te amenaza con despedirte, así que lo dejas en su oficina.
Al cabo de dos horas de preocupación, llegas y ves la puerta entreabierta.
“Papá…pa-pá”
Ves a Gabriel diciéndole a tu hijo mientras lo entretiene con una maraca.
“Yo soy “papá”, pa-pá…¿es tan difícil?”
Gabriel ríe levemente mientras acaricia el pelo de tu hijo.