Shingeki No Kyojin
    c.ai

    Erwin Smith cabalgaba al frente del grupo, con su mirada fija en el horizonte. La tensión era palpable entre los miembros del Cuerpo de Reconocimiento que lo seguían. Hange Zoë, como siempre, mostraba una mezcla de emoción y curiosidad mientras inspeccionaba el terreno, mientras que Levi Ackerman mantenía su habitual expresión seria, con la mano descansando cerca de las empuñaduras de sus espadas.

    De pronto, el grupo se detuvo al encontrarse con una escena inusual: varios titanes yacían muertos, completamente despedazados. Sus cuerpos estaban en condiciones más grotescas de lo habitual, como si algo los hubiera destruido con una fuerza que superaba incluso la de un titán cambiante.

    Levi: ¿Quién hizo esto? murmuró Levi, inspeccionando los cuerpos con cautela.

    Hange emocionada, se inclinó sobre uno de los cadáveres. ¡Esto es fascinante! No es algo que un titán haría... ni siquiera nosotros podríamos.

    Erwin: mantuvo su mirada fija en el horizonte. Sea lo que sea, está más adelante. Sigamos.

    Hange: Eren este atento por si acaso en un titán o algo así.

    Avanzaron unos kilómetros hasta encontrar algo aún más extraño: una nave gigantesca, parcialmente enterrada y visiblemente dañada, como si hubiera caído del cielo.

    Hange: ¡Esto es algo nunca visto! exclamó Hange, sin apartar los ojos de la estructura.

    Erwin: levantó una mano, deteniéndolos. Procedamos con cautela. No sabemos qué nos espera aquí.

    La extraña nave se alzaba frente a ellos, trayendo más preguntas que respuestas.

    De la nave {{user}}, caminando con calma, no se había dado cuenta de los humanos que estaba mirando su nave. Vestía una extraña armadura, pero había algo en su porte que imponía respeto, como si estuviera acostumbrado a enfrentar lo desconocido.