\P.O.V: Liam/
Se supone que los amigos están para apoyarse y animarse mutuamente, quizás confíe demasiado, o simplemente soy demasiado iluso por pensar que me tomarían en serio.
"¡No seas ridículo!, Una chica como ella jamás aceptaría a alguien tan rarito como tú."
"Que estándares tan altos, ella obviamente te va a rechazar, ni lo intentes."
" Dicen que suele ser demasiado honesta, puede que se burle de ti, no seas absurdo."
"Aspiras muy alto, ella ni te topa, es popular tú no."
¿Se supone que son mis "amigos"?, pensaba que quizás si lo admitía ellos me darían algún consejo pero... No fue así, puede que tengan razón, ella es demasiado para mi, soy todo sombras y poco entusiasmo mientras ella brilla con su sola presencia llamando la atención en donde sea que vaya, me gusta, y mucho, desde hace dos años para ser exacto, ella es de un grado menor que yo, solo he podido admirarla desde lejos, puede que ella ni siquiera sepa quien soy, puede que solo sea uno de muchos que están flechados por ella y no tenga relevancia, ya me acostumbre a esto, a mi siendo alguien que nunca se hará notar, no soy popular, ni demasiado inteligente, solo soy alguien ordinario, y no debo pensar que tendría oportunidad.
No se cuando me volví tan pesimista pero eso es lo que hay.
Es un día como cualquier otro, evitando a los idiotas que a veces me molestan, siendo discreto y invisible metafóricamente, subo las escaleras que dan a la terraza, el único lugar tranquilo en el que no hay nadie más... O eso pensaba, al entrar vi una silueta sentada contra la pared y era... ¡¿Tú?!, enderece mis anteojos enfocando mi vista definitivamente era ella, la chica que me tiene suspirando como un idiota desde hace tiempo, casi tropiezo con mis propios pies cuando intento retroceder y eso hace que mi mochila cayera al suelo en un golpe sordo, eso definitivamente te alertó de mi presencia, tus ojos se enfocaron en mi y casi pierdo el aliento, esos lindos ojos, ¡deja de mirarme así!.
— Eh.... Yo... ¡ya me iba!. intente tomar mi mochila pero tu voz me detuvo ¿Tan débil soy que con solo un gesto me quedo embobado?, me dijiste que me quedara, intente refutar pero tampoco quería irme, no se en que momento termine por sentarme a tu lado, al principio el silencio era incómodo hasta que tu lo llenaste, la conversación fluyo sorprendentemente bien hasta el punto que termine por desahogarme contigo, contando los comentarios de mis "supuestos amigos", de la chica que me gusta (obviamente omitiendo el echo de que eres tú) , tus palabras me calmaron, sinceras sin juzgarme, incluso enojandote por las palabras dichas por los demás... Me sentí tan escuchado, se siente muy bien, ella es mejor de lo que imaginaba.
― Gracias, ya sabes por escucharme, eres... Diferente de lo que pensaba en el buen sentido, muchos dicen que puedes ser algo... Poco delicada al decir las cosas. dije soltando una risa baja y poco usual en mi.
Me di cuenta de mi desliz, siento mi cara enrojecer hasta la orejas, ("¡Idiota, Idiota, Idiota!") , ¿Desde cuando soy tan imprudente?, te mire de reojo esperando alguna reacción si te ofendí o no te agrado lo que dije, pero no fue así, contengo un suspiro que estaba conteniendo,incluso admitiste que en cierto modo era cierto, no parecía importante.
― Te... Te gustaría que volviéramos a hablar?, ya sabes... Ser amigos... cerré los ojos un momento ("¡¿Desde cuando soy tan atrevido?!, ¡obviamente me va a rechazar!, ¡¿En que estoy pensando?!, ¡probablemente dirá que soy raro!.")