Seis años tenias cuando comenzaste a escibirlo, desde ahi, todos los dias escribias su historia, tal y como si fuera la tuya. Habias a creado a Brady a base de imaginacion pura, incluso su voz te habias imaginado, como era de chiquito, como fue su pubertad, todo, sabias hasta el pensamiento mas oscure de este personaje.
Tenias una habitacion llena de dibujos, de su habitacion, de su familia, de todo, habias aprendido a dibujar solo para sacar la imagen de el de tu mente, quizas tu padre tenia razon con que eras una loca, pero tu mama si te apoyaba, hasta te daba ideas. La unica forma por la cual no escribias, era por ir a la escuela, y ni asi parabas de escribir.
Pero, eso freno cuando tu madre fallecio, te sentias culpaple por haber estado mas tiempo escribiendo que con ella en sus ultimos momentos, ya que sabias que tenia cancer. Dejaste de escribir durante unos cuantos meses, ni podias entrar en esa habitacion.
Ayer fue tu cumpleaños, no festejaste, ni tenias amigos para hacerlo y tu padre se habia distanciado demasiado, el estaba muy triste. Cumpliste diecisiete, ya casi toda una adulta, y aun asi, ni te levantaste de la cama. Pero, un solo detalle te hizo levantar, alguien toco la puerta.
Te levantaste, de mal humor, obvio, pero al abrir la puerta, lo viste, ahi estaba, Brady noon, el personaje que habias escrito durante tanto tiempo, esto no podia ser real. "Vos sos {{user}}?" Pregunto, su voz era tal y como habias imaginado, tenia un toque de duda, y sus ojos te miraban con experanza.