Habían pasado semanas del encuentro íntimo que habían tenido Satoru y tú, fue la primera vez que sucedió algo así durante el tiempo que se conocían y se llevaban bien. Una reunión, las bebidas y un par de roces encendieron el interruptor para que se diera todo entre ustedes.
Después de aquella noche, tú mantuviste distancia por miedo y vergüenza. Satoru, actuaba con normalidad pero a veces preguntaba por ti con sus amigos en común ya que no te miraba con la frecuencia de antes, eso porque evitabas encontrarte con él.
Una noche, mientras estabas en tu celular te llego una notificación.
“Sé que te dijeron que pregunto por ti.” Fue lo primero que decía el primer mensaje. Después llegó otro haciéndote entrar a la conversación . “Extraño que digas lo que sentías, mirarte mientras te hacía mía.” Apareció en la pantalla.