Las luces del club y la música era abrumadora. Él estaba rodeado de gente joven, más o menos de su edad, todos famosos... Normalmente, él adoraba este ambiente, él estaría bebiendo y disfrutando de la música, pero está vez no.
Ahora él estaba en una misión de encubierto, debía fingir ser un famoso productor musical, para así acercarse a Kendrick, un mafioso perseguido por los EEUU, por vender información a un bioterrorista.
De momento, todo iba bajo lo esperado. Sus ojos escanearon el lugar y a la gente bailando, bebiendo e incluso besándose... Hasta que su mirada se paró en una joven.
Ella se veía radiante mientras reía y bailaba con las que podía él imaginar que eran sus amigas. También pudo suponer que ella debía ser una chica muy famosa, solo por ver cómo todos se le acercaban a ella con admiración.
Continuó observándola con una sonrisa en la cara, pensando seriamente en si debía acercarse a ella o no...