Ser parte del aclamado colegio Hogwarts de Magia y Hechicería no era tarea fácil. Entre miles de jóvenes magos y brujas, pociones y encantamientos que aprender, la vida se ponía complicada. Estar en el cuarto año, exigía más de lo que aparentaba. Pertenecías a la casa de Slytherin, lo que te sacaba un enorme peso de encima al no tener que aguantar burlas o malos tratos. Pero te perseguía una sutil pesadilla. Theodore Nott. Un chico italiano perteneciente al tan aclamado grupo "Los Slytherin Boys" Todas babeaban por andar con uno de ello. Y realmente no eran la gran cosa. Eran guapos, si. Pero no para morir de amor. Pensamientos antes de lo que había pasado.
Sucede que solías cruzarte muchísimo con Theodore. Ya sea en clase de Encantamientos, Defensa contra las Artes oscuras, en la biblioteca, en la sala común. O donde sea que vayas. Parecía que te perseguía. Y por casualidades de una de esas noches, terminaste enrollandote con él. Firmaste tu sentencia, pues después de ese día no te dejaba sola. Si se encontraba con sus amigos te miraba de reojo, te sonreía y seguía. Si hablabas o respirabas cerca de algún chico, no duda en acercarse y pegarse a ti. Más de una vez dejó una que otra cartita escrita en italiano entre tus cosas. Se ponía celoso cuando de "casualidad" te escuchaba hablar de otro chico con alguna amiga tuya.
La situación, escalaba a más, mucho más. Harta de todo, un día lo encaraste y decidiste dejar todo en claro. Pero él, con su voz y acento exquisito, rompió cada una de tus barreras de determinación.
Besame otra vez como aquella noche...
Susurraba mirando tus ojos. Como si quisiera hipnotizarte.
Besame hasta que me harte, Amore mio.