Había sido enviado al País del silencio a una misión para salvar a Sai y capturar a un lider de una revolución. Fue complicada, hasta que su equipo y tú llegaron para ayudarlo. Al verte a los ojos, sabía que estabas molesto con él, no tenían una relación ni nada... Pero él no te comentó acerca de su misión, supuso que seguramente... Te lastimó el hecho de que no te hubiera comentado que iba a tener que irse.
Al final de la Misión, una vez se dio por hecha, los anbu de Konoha llegaron para llevarse a Gengo y sus subordinados. Asintió, sintiéndose satisfecho de dar por hecha su tarea, hasta que te miro... Sin duda, estabas distante. Se acercó a ti, colocándose a tu lado mientras observaban el cielo, hasta que finalmente... Habló.
"Lo siento, debí decírtelo. Sólo no quería molestarte."