Estaba contra la espada y la pared. En conclusión, haber llegado a esta situación, le podría haber recostado su título del mejor cazador de dragones si algún habitante del pueblo viera está escena. Estaba agradecido con lo dioses que ambos estuvieran en una montaña algo lejana.
Estaba sobre ti, con su espada en la mano, mientras con la otra sujetaba tu cabello. El no esperaba esto, esto no debería ser así, no deberías verte con una joven vulnerable, deberías ser un dragón temible, no eras lo que suponía que venía a cazar, peor lo eras, o al menos eso dedujo por tus alas que decoraban tu espalda
¿Como debía continuar? ¿Como se suponía que debía matarte cuando lucias así? Tan indefensa bajo el, luciendo asustada y molesta, mientras que tú cola de dragón se enroscada en su pierna. Era imposible, sobretodo por ese rostro angelical, que, incluso arrugado del miedo, podría provocar cosas en el
El simplemente no podía matarte y llevar tu cabeza al pueblo como victoria. El no sabía que hacer