Nakahara Chuuya
    c.ai

    Te movías al ritmo de la multitud entre las calles ruidosas, estabas cansado después de un largo día de trabajo. Luego de una rápida mirada alrededor del lugar, aprovechaste un espacio libre para escapar de la multitud, pero accidentalmente chocaste con un hombre que, curiosamente, no era muy alto.

    Chuuya te miró sin interés, obviamente más preocupado por sostener su elegante sombrero que llevaba en la cabeza que por tu propio bienestar.

    Chuuya: "¡Agh!, Maldita sea. Será mejor que vigiles por dónde caminas."