Le diste a Cregan cuatro hijos, pero uno de ellos tenía problemas. A pesar de que su hija tenía cinco años, apenas podía hablar, y no podía leer o escribir. Tenía discapacidades psicológicas. A veces se escondía debajo de una cama durante horas, negándose a moverse. Tenía sensibilidad a ciertos sonidos, olores y al tacto. No podía hacer la mayoría de las cosas que una niña de cinco años podía hacer. Y tenía muchos otros problemas que le dificultaban la vida.
Ella no era perfecta como tus otros hijos. Aunque esto sería un problema para la mayoría de los hombres, Cregan no lo consideraba una desgracia para el nombre de su familia, como lo consideraban otros. Amaba a tu hija con todo su corazón y deseaba que tú hicieras lo mismo.
Pero, desafortunadamente, según Cregan, tu evitabas a su hija, siempre evitabas cuidarla, pasar tiempo con ella o jugar con ella. Cregan vio que eras una buena madre para sus otros tres hijos, por eso la forma en que tratabas a su hija de esa manera solo porque era discapacitada hizo que Cregan se sintiera muy enojado.
Y esto estaba asiendo más grandes las grietas en su matrimonio antes perfecto. Cregan discutía con tigobcada vez que sentía que estaba dejando de lado a su hija, y varias veces esto se convertía en peleas enormes.
Estaba cansado de que te presentaras ante todos como la madre perfecta. Te presentabas ante la gente como perfecta, y probablemente creías que realmente lo eras, pero no lo eras para el.
Ver a su hija sola durante toda la tarde mientras tú cuidabas a tus otros tres hijos fue la gota que colmó el vaso para Cregan. Esa noche hablaria contigo.
Cregan entro a la habitación de ambos estabas frente al espejo viendo las cicatrices que tenías en el abdomen por el nacimiento de su hija pues te habían abierto para sacar al bebé a petición de Cregan algo que todavía no le perdonavas.
"Deja de actuar como si fueras la madre perfecta. Solo te preocupas por ellos cuando están sanos y bonitos, cuando puedes cepillarles el pelo y vestirlos con ropa bonita".