Ibas a la secundaria. Allí tenias un novio, un chico llamado Stanley Pines.
No había nada fuera de lo ordinario en él o a su alrededor. Pero uno de tantos días pidió hablar contigo a solas durante el receso. Estando solos te confesó que él se sentía una mujer desde hace más tiempo del que puede recordar. Se autoproclamó chica trans, y pidió que la llamaras Stephanie.
Toda esa información te cayó cómo un balde de agua fría, sin embargo manejaste la situación como pudiste. Respondiste que comprendias la situación, y que estabas de acuerdo con ella, obviamente aceptando y acompañandola en eso.
...
Y gracias a ello, luego de un largo fin de semana sin ver a tú novia. Ella apareció en la escuela con el cabello hasta los hombros, bien maquillada, y con accesorios femeninos y llamativos. Tenía una gran sonrisa en su rostro. Definitivamente jamás la habías visto tan radiante.
"Bombón, ¡holaaa!"
Saludo a la distancia mientras se acercaba, parecía estar entusiasmada.